Horizontes en expansión, la Tierra se desvanece

Walt  Whitman
Walt Whitman. Poeta estadounidense (1819 – 1892)
La más importante de su colección poética Hojas de Hierba. Es una obra maestra de la literatura estadounidense.
Es considerada como uno de los más grandes trabajos en el American canon de literatura.

Cuando yo, sentado en el aula dónde con mucho éxito
enseñaba, escuché al astrónomo,
qué pronto inexplicablemente me sentí cansado y enfermo,
hasta que, levantándome y deslizándome fuera,
vagabundeé por mi cuenta
en el místico aire húmedo de la noche y, de vez en cuando,
contemplé en perfecto silencio las estrellas.
WALT WHITMAN
“Cuando escuché al sabio astrónomo”

El poema de Whitman encapsula una queja común acerca de la Ciencia que reduciendo el mundo a partículas, fuerzas y ecuaciones, puede distanciarnos de la experiencia espiritual de comunión con la Naturaleza.

Toda civilización obtiene el Universo que se merece. No quiero decir que el Universo cambie realmente cuando cambian nuestras ideas sobre él, sólo un filósofo en su torre de marfil podría pretender una cosa así. Lo que quiero decir es que, a medida que aprendemos más cosas sobre el Universo, las preguntas que hacemos y el papel que asignamos a la estructura de los Cielos cambian.

Todos comienzan con los mismos hechos básicos: el Sol se levanta por el este y se pone por el oeste, las estrellas permanecen fijas en sus posiciones relativas, los planetas se mueven. Lo que hagamos con esos hechos, el tipo de Universo que construyamos para explicarlos, depende de la cantidad de información que tengamos. Cuantos más hechos hay, menos libertad queda para la imaginación. También depende del tipo de cosas que estemos dispuestos a aceptar como explicaciones válidas de lo que vemos. Para los griegos por ejemplo, el pensamiento de que la Tierra no era el centro del Universo habría sido simplemente impensable. Para nosotros, tal pensamiento es casi una segunda naturaleza, y esto a su vez tiene su efecto sobre el tipo de modelos del Universo que construimos en nuestras mentes.

Si se desprende una sola lección del progreso que ha realizado la raza humana en sus sucesivas concepciones del Universo, es ésta: cuanto más sabemos, menos centrales parecen ser nuestro planeta y la raza humana. Hemos llegado a vernos como los habitantes de una pequeña roca que gira alrededor de una estrella muy corriente en un tipo de galaxia muy poco especial. También hemos llegado a comprender que en el Cosmos las cosas no suceden al azar, sino que todo suceso está gobernado por una o por un pequeño número de leyes naturales, leyes que podemos descubrir en nuestros laboratorios. Todo lo que vemos en el Cielo, igual que todo lo que hay sobre la Tierra, sucede de un modo racional y ordenado. Éste es nuestro Universo, “pero no es de ninguna manera el único Universo que la mente humana es capaz de imaginar.”

¿Es el Universo finito o infinito?

Uno de los esfuerzos más grandes jamás realizados por la mente humana, el intento de conocer el verdadero tamaño y la estructura del Universo. A diferencia de otras muchas investigaciones similares en las Ciencias, esta búsqueda está motivada casi exclusivamente por una profunda curiosidad, el anhelo de conocimientos que caracteriza la mente humana. No es probable que la exploración de los límites del Universo, a miles de millones de años – luz de la Tierra, produzca ningún beneficio material para el investigador. No alimentará al hambriento ni proporcionará combustible a las máquinas de guerra. No obstante , en toda la historia que se registra, muchos de los mejores pensadores que ha producido nuestra raza se han inclinado sobre esta cuestión, y nosotros, que hemos heredado los frutos de su trabajo, les estamos agradecidos, aunque a veces sus contemporáneos no lo estuvieran.

Obtuvimos nuestros conocimientos actuales del Universo paso a paso. Durante gran parte de nuestra historia, el Universo que existía en la mente humana no se extendía mucho más allá del Cielo azul, y todo el mundo sabía que el Cielo estaba sostenido por un gigante (o un dragón, o lo que fuera.) Los argumentos fueron ignorados, porque era más reconfortante creer que ya sabíamos la mayor parte de lo que había que saber sobre el Universo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s